4 de noviembre de 2012

"There comes a time to say goodbye"

Siempre acaban llegando, puede que hoy no, ni mañana, pero joder, despierta porque es que ahora, solo quedan dos meses para decir adiós, para dar los últimos abrazos y decir los últimos te quiero y piensas, "dios no saben lo que voy echarlos de menos", pero ya, no puedes hacer nada, las cartas están echadas y sobre la mesa, y el oráculo ya ha leído tu destino, y es decir adiós, y puede que sea bueno, o que sea malo, ya nadie lo sabe, ni lo sabrá nunca. Una vez digas adiós, será definitivo, te marcharás a miles de kilómetros y nadie volverá a saber de ti, dejarás atrás los problemas y las malas compañías, y conocerás gente nueva, gente increíble, claro, pero, ¿eso es bueno? Pues no lo sé la verdad, pero, ¿quién puede saberlo? El oráculo responde a muchas cosas, pero eso se lo guarda para él, quién sabe si por petición de Zeus, o de Poseidón, incluso del mismísimo Hades, pero se lo guarda y te esperan futuros al lado de los que vas a querer y de los que vas a odiar, despídete de los que tienes, porque no volverán jamás.

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